Mi objetivo es un captor de tiempo y silencios. Captor de momentos. Momentos frágiles de las pequeñas cosas cotidianas, sombras, respiraciones, sonrisas, tesoros ocultados, miradas, silencios, heridas... Momento capturado por una mirada que se posa y que lo cristaliza (sobre papel). Momento suspendido, tomado de rehén, acaparado e immortalizado después de haber absorbido los colores para traernos tan sólo su fuerza bruta. Y como un depredador, persigo en el en el hormigueo de nuestras vidas y de nuestras ciudades, eso inefable que habita nuestra pertenencia al mundo.